Ahora con un poco más de distancia, uno ve las cosas más en perspectiva. Hace una semana regresamos de Santiago, donde visitamos a la familia y a los amigos por un poco más de un mes. Los dos volvimos con un poco de gusto a poco, porque no vimos a todos a quienes queríamos ver, ni a los que vimos los vimos lo suficiente. Nunca es suficiente. Y de actividades mañana, tarde, vermouth y noche, regresamos al silencio de nuestra vida en Reading, donde, en mi caso, sólo tengo a Daniel. El teléfono nunca suena, y puedo dormir hasta tarde porque no hay ruido (ni calor).
El mes en Santiago sólo me hace confirmar que soy una persona totalmente social (y re-chilena, además). No hay cómo estar rodeada de gente, sobretodo si es gente que uno quiere. En mi pequeña vida ahora siento la falta de esas voces conversando alrededor mío, cómo si fuera música. Y siempre algo acontece, siempre hay un cumpleaños o algo para celebrar, cómo el viernes, para que mis amigos celebren que ha llegado el fin de semana. Y está uno, al pie del cañón para compartir y conversar. A lo que venga.
sábado, 24 de enero de 2009
viernes, 24 de octubre de 2008
Brit lads

Esta columna tiene de frivólidad. Como siempre. Parto leyendo los diarios desde atrás.
Tiene que ver con que quiero probar que los hombres ingleses, ingleses son todos iguales. Tiene sus cosas buenas y sus cosas malas.
Todo parte pensando en un reportaje que leí en el diario el fin de semana pasado, sobre "el tren de la reina", el tren que usa la Reina para viajar por el país. No leí en detalle el artículo, pero sí vi las fotos. Y quedé sorprendida del mal gusto. La misma "dueña de casa" del Palacio de Bukingham tiene una pieza en un tren, donde la pared es como de madera laminada, y todo lo demás es beige y verde navidad. Hasta tiene una frazada sobre la cama a cuadrillé beige con verde. Los adornos deben ser carísimos, pero podrían haberse comprado en la Zofri. Mucha plata, mucha historia, mucho castillo, pero bastante mal gusto, bien "tacky". Y bien tradicional, es sabido que la Reina toma té Twinnings, come shortbread, y su Sunday Roast todos los domingos.
jueves, 11 de septiembre de 2008
El discurso para mi amiga Sarah (2)
Ahora viene lo que no le dige, porque no se me ocurrió, porque no era el momento o porque lo tuve que sacar porque o si no era muy largo...
Y esto es en español
Mi amiga Mona recordaba que cuando la Sarah llegó a la universidad no se reía ni con un cargamento de Tonys. Esas fueron sus palabras. Y que encontraban que éramos estiradas y pesadas. Que nos decían las "high society". Es raro enterarse de eso 10 años después. Es lindo darse cuenta que al final hicimos re-buenas migas con casi todos, paseo de curso a la playa incluido.
Esto de pensar en la Sarah con la idea de escribir un discurso, me hizo acordarme de muchas cosas, pero sobretodo de lo suertuda que soy de tenerla como amiga, y mas suertuda aún de tenerla acá en Inglaterra. Por lo mismo, debo aprovecharla más. Hay que medir los viajes a Londres porque salen salados. Pero tengo que ver cómo aprovecharla más. Por suerte estamos cerca y no estoy en Escocia, sino que a unas pocas millas de distancia.
Y esto es en español
Mi amiga Mona recordaba que cuando la Sarah llegó a la universidad no se reía ni con un cargamento de Tonys. Esas fueron sus palabras. Y que encontraban que éramos estiradas y pesadas. Que nos decían las "high society". Es raro enterarse de eso 10 años después. Es lindo darse cuenta que al final hicimos re-buenas migas con casi todos, paseo de curso a la playa incluido.
Esto de pensar en la Sarah con la idea de escribir un discurso, me hizo acordarme de muchas cosas, pero sobretodo de lo suertuda que soy de tenerla como amiga, y mas suertuda aún de tenerla acá en Inglaterra. Por lo mismo, debo aprovecharla más. Hay que medir los viajes a Londres porque salen salados. Pero tengo que ver cómo aprovecharla más. Por suerte estamos cerca y no estoy en Escocia, sino que a unas pocas millas de distancia.
miércoles, 10 de septiembre de 2008
El discurso para mi amiga Sarah (1)
Que plancha esto de no escribir en meses. No es que nada haya pasado. Han pasado muchas cosas. Demasiadas. Papás de visita, viaje, trabajo, exceso de trabajo, estudio, exceso de estudio. En fin.
Este es un capítulo bilingüe. Porque mi amiga Sarah se casó y me ofrecí a hacerle un discurso. Porque aquí así se estila. Y lo tenía que hacer en inglés, lo que me ponía muy nerviosa. Había gente que no conocía y no sabía si iban a entender las tallas. Y al final salió todo bien. La gente se río, la Sarah y sus papis se emocionaron y pasé la prueba.
Ahorita, pegaré el discurso, para que quede para la posteridad. Capítulo aparte, haré otras "observaciones".

I first met Sarah, 10 years ago when we started our first year at University. We actually had attended the same high school but we never even talked there. You see, she was one year ahead of me, and in our school, at least, older students are not supposed to talk to younger ones. Which goes to show that our school could be quite hierarchical sometimes and, most importantly, that Sarah is, actually. older than me.
Este es un capítulo bilingüe. Porque mi amiga Sarah se casó y me ofrecí a hacerle un discurso. Porque aquí así se estila. Y lo tenía que hacer en inglés, lo que me ponía muy nerviosa. Había gente que no conocía y no sabía si iban a entender las tallas. Y al final salió todo bien. La gente se río, la Sarah y sus papis se emocionaron y pasé la prueba.
Ahorita, pegaré el discurso, para que quede para la posteridad. Capítulo aparte, haré otras "observaciones".

I first met Sarah, 10 years ago when we started our first year at University. We actually had attended the same high school but we never even talked there. You see, she was one year ahead of me, and in our school, at least, older students are not supposed to talk to younger ones. Which goes to show that our school could be quite hierarchical sometimes and, most importantly, that Sarah is, actually. older than me.
domingo, 15 de junio de 2008
Oh my God! What a boredom
Esto es típico de día domingo y parece que no hay forma de que cambie esta sensación de fomingo. Estoy tan aburrida que no tengo nada que escribir pero ya me metí en todas las páginas que quería revisar. Así que escribo mientras pienso.
Creo que la luz tiene que ver. Es como que el día no se va a acabar nunca. Está oscuro, oscuro como a las 22.30. Y tiene que ver el haberme levantado como a las 11.00. Dormí mucho. Lo que lo hace peor porque no me va a dar sueño luego. Daniel dice que tengo razones para estar cansada. Yo no creo. Me desperté y le pedí a Daniel que fuéramos al centro para espavilarme. Compramos una máquina para cortar pelo. Daniel quedó pelado y la casa llena de pelos. En las advertencias decía "utilizar sólo para cortar cabello humano". Nos reímos.
Si estuviera en Chile estaría viendo tele. Trato de acordarme qué dan los domingos y no me acuerdo. Ni del cable ni de los canales nacionales. Acá no tengo tele. Ojalá me gustara más el fútbol, siempre hay un partido para ver. Daniel ve fútbol, la eurocopa en internet. Empezamos a ver una serie que arrendamos y estaba re-buena: sugar rush. Hubiera seguido viéndola pero Daniel prefería ver fútbol.
Creo que la luz tiene que ver. Es como que el día no se va a acabar nunca. Está oscuro, oscuro como a las 22.30. Y tiene que ver el haberme levantado como a las 11.00. Dormí mucho. Lo que lo hace peor porque no me va a dar sueño luego. Daniel dice que tengo razones para estar cansada. Yo no creo. Me desperté y le pedí a Daniel que fuéramos al centro para espavilarme. Compramos una máquina para cortar pelo. Daniel quedó pelado y la casa llena de pelos. En las advertencias decía "utilizar sólo para cortar cabello humano". Nos reímos.
Si estuviera en Chile estaría viendo tele. Trato de acordarme qué dan los domingos y no me acuerdo. Ni del cable ni de los canales nacionales. Acá no tengo tele. Ojalá me gustara más el fútbol, siempre hay un partido para ver. Daniel ve fútbol, la eurocopa en internet. Empezamos a ver una serie que arrendamos y estaba re-buena: sugar rush. Hubiera seguido viéndola pero Daniel prefería ver fútbol.
sábado, 7 de junio de 2008
Crónica de mi Espalda
Hay personas mayores –y a veces no tan mayores- que si no tienen achaques no tienen tema para hablar. Es triste, pero cierto. Lo único que les gusta (o tienen para) contarte es del cambio de medicamentos, del nuevo síntoma, de la próxima hora con el doctor, del valor de las pastillas, en fin. A mi corta edad estuve a punto de ser así. Podía conversar de varios temas, eso sí, pero mis visitas al doctor y mis resultados de laboratorio eran tema obligado.
Los achaques llegaron de a poco, curiosamente, cuando estaba trabajando. Cuando estaba en el colegio, eso sí, tuve una crisis de colon irritable. Estudiaba mucho y estaba obsesionada con el desempeño. Pero eso pasó. Mientras estuve en la universidad, los 5 años, debo haber ido 2 o 3 veces al año al doctor y si es que (claro que estoy dejando el siquiatra out). Pero a los seis meses en mi trabajo de oficina y empezaron las visitas: al gastroenterólogo, al urólogo, al traumatólogo; gastritis, infecciones urinarias y dolor de espalda respectivamente.
Los achaques llegaron de a poco, curiosamente, cuando estaba trabajando. Cuando estaba en el colegio, eso sí, tuve una crisis de colon irritable. Estudiaba mucho y estaba obsesionada con el desempeño. Pero eso pasó. Mientras estuve en la universidad, los 5 años, debo haber ido 2 o 3 veces al año al doctor y si es que (claro que estoy dejando el siquiatra out). Pero a los seis meses en mi trabajo de oficina y empezaron las visitas: al gastroenterólogo, al urólogo, al traumatólogo; gastritis, infecciones urinarias y dolor de espalda respectivamente.
miércoles, 28 de mayo de 2008
Cambios en Outlook
Hace seis meses prendía el computador, abría outlook y me salían citas de todo tipo: reuniones con autoridades, teleconferencias, almuerzos, eventos varios a los que tenía que asistir; y recordatorios interminables de las tareas del día que eran del tipo terminar informe, revisar postulaciones. Cosas de esa índole. Hoy, prendo mi computador y mis alertas son del tipo cambiar sábanas o cambiar toallas. Las citas simplemente no existen de manera cotidiana, sólo un par de veces he anotado citas: para ir a buscar recetas al consultorio o para sacar mi seguro nacional.
Y cuando volvía de un viaje por la oficina o de un par de días libres avisaba que no estaba disponible pues tenía que revisar el correo y contestar cientos de e-mails importantes. Ahora me encanta escuchar cuando me llega un correo, porque es de alguien de la familia o algún amigo que me pone al día. Recuerdo que en la oficina, le prohibía a mi familia llamarme a menos que fuera para algo importante y raramente contestaba mails de amigos porque estaba trabajando. Y sin internet en la casa, el mail era una herramienta de trabajo, nunca personal.
Y cuando volvía de un viaje por la oficina o de un par de días libres avisaba que no estaba disponible pues tenía que revisar el correo y contestar cientos de e-mails importantes. Ahora me encanta escuchar cuando me llega un correo, porque es de alguien de la familia o algún amigo que me pone al día. Recuerdo que en la oficina, le prohibía a mi familia llamarme a menos que fuera para algo importante y raramente contestaba mails de amigos porque estaba trabajando. Y sin internet en la casa, el mail era una herramienta de trabajo, nunca personal.
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